Ruta de las Ermitas
 
 
     
 
 
     
 
El palacio de los Queipo de Llano, fundado en el año 1568 por Juan Queipo de Llano
       
 
 
El antiguo camino a Santianes se encuentra actualmente intrasitable en varios tramos. Su recuperación como lugar de paseo a orillas del Narcea es uno de los proyectos que esperan acometer pronto las asociaciones de la localidad. Desde Tuña se toma el camino que llea a Bombeao (Bombiáu) y se sube hasta la ermita del Cristo de Peñas, inaugurada en 1991 al tener que trasladar su antiguo emplazamiento cuando se realizó la nueva carretera. Fundada en 1694, la ermita del Santo Cristo de Peñas es santuario de especial devoción en la comarca. Desde la ermita, el camino sigue por llano, asomándose al Narcea, río en el que se refleja el pueblo de Santianes, a poco menos de cuatro kilómetros de camino. En la parte baja del pueblo esta emplazado el templo parroquial, construido en los primeros años del XVII, con una capilla añadida en 1707 y financiada por los Queipo de Llano. Un siglo antes la casa de Rojas había fundado la capilla de la Purísima Concepción, que tiene un retablo de delicada factura. Destaca en la fachada principal del templo la sillería de piedra caliza de tonalidades rojizas y en el interior la cubierta de bóveda. En Santianes destacan entre el caserío los palacios de los Queipo de Llano y de los Rojas. El palacio de los Queipo de Llano, fundado en el año 1586 por Juan Queipo de Llano, es un caserón de dos torres y patio interior. Se accede a las dependencias a través de una amplia galería de madera sustentada por columnas toscanas. La capilla oratorio de la casa se encuentra en la planta noble y conserva un retablo barroco. En el exterior destacan los balcones de hierro forjado, fechados en 1715. sobre uno de ellos se encuentra el escudo de la casa. En este palacio nació Juan Queipo de Llano y Valdés, que llegaría a ser Inquisidor de Lima, obispo de La Paz y arzobispo de Las Charcas.
El palacio de Rojas es un gran paralelepípedo de tres plantas, construido con sillares perfectamente escuadrados. La fachada tiene un porte muy noble, con distribución armoniosa de ventanas y una gran portada de acceso con arco de medio punto. En su parte izquierda se abre con dos galerías de pies derechos de madera. A la altura del primer piso de la fachada principal presenta el escudo de los Rojas.La ruta de las ermitas tendrá su final en el inmediato pueblo de Areñas, en medio de cuyo caserío se levanta la pequeña y hermética capilla de San Pedro. Destaca en su fachada frontal la campana colgada de la estructura de madera. En el interior alberga un pequeño retablo con la imagen de San Pedro.