Factores de riesgo.

Las cojeras deben ser entendidas como un problema multifactorial, consecuencia de la interacción de diferentes factores de riesgo que cuando alcanzan un punto crítico desencadenan en enfermedad.

  • Alimentación.
  • Desplazamientos.
  • Suelos.
  • Factor Humano.
  • Higiene.
  • Confort.
  • Genética.
  • Calor.
  • Humedad.
  • Otras enfermedades.

Es importante conocer estos factores y de qué modo pueden influir sobre la estructura y función del casco para poder arbitrar medidas generales que conduzcan a mejoras efectivas en la locomoción del conjunto del rebaño.

Alimentación

Es un factor clave en la mayoría de las exploraciones, aunque siempre debe entenderse como un factor de riesgo asociado a los demás. La calidad de la fibra en la ración y el manejo de ésta son la base de la prevención de la acidosis y, por tanto de las cojeras metabólicas.

Desplazamientos

Los recorridos largos y repetidos influyen en el equilibrio entre producción de casco y desgaste. Si el desgaste es mayor que la producción, el estuche córneo resulta insuficiente en su espesor para proteger e pododerma y las consecuencias pueden ser graves. Este riesgo es mayor en granjas grandes con camas de arena y tres ordeños.

Suelos

Los suelos secos y blandos caraterísticos en climas secos son favorables para la salud de las pezuñas que, aunque crezcan bastante, son menos propensas a presentar patolotías. Por el contrario, los suelos de cemento duros aumentan el riesgo de cojeras. Suelos blandos y húmedos también son desfavorables.

Factor humano

Es sin duda, el factor más importante para elaborar un programa de salud podal para el rebaño. La necesidad de invertir dinero y esfuerzos en prevenir y resolver los problemas de pezuñas.

Higiene

Las pezuñas están expuestas a la acción química del purín y a las bacterias anaerobias ambientales presentes en éste. La acumulación de purines aumenta la degeneración de la superficie de la pezuña y la irritación de los epitelios adyacentes con el consiguiente incremento del riesgo de cojeras.

Confort

El objetivo es conseguir que la vaca permanezca tumbada el máximo tiempo posible, esto se logra cuando la vaca se siente cómoda. Para ello la vaca debe disponer de la cama seca y mullida y las instalaciones deben estar correctamente diseñadas. Mientras permanece en pie está expuesta a la presión contra el suelo por su propio peso y a la acción corrosiva de los purines.

Genética

Antiguamente se daba mucha importancia a la selección de ciertas líneas genéticas para garantizar la salud de las patas. Sin embargo se ha comprobado que es un factor con una influencia relativamente baja en la salud podal a corto plazo.

Calor

Cada vez es más evidente que el calor constituye una importante fuente de estrés para las vacas lecheras de alta producción. Las consecuencias metábolicas del estrés por calor conducen a la aparición de cojeras.

Humedad

El estuche córneo de la pezuña es una estructura altamente higroscópica. La humedad impregna la queratina del casco y lo reblandece: disminuye su resistencia mecánica y aumenta la posibilidad de ataques químicos y bacterianos.

Otras enfermedades

Enfermedades sistémicas tales como el BVD, IBR o la fiebre aftosa presentan entre sus síntomas alteraciones podales. Procesos febriles agudos por metritis o, más frecuentemente, por mamitis son causa de fisuras horizontales en la pared de la pezuña que pueden producir cojeras.