Uso de suelos de goma cubriendo el hormigón en los establos.

En diversos estudios se ha pretendido identificar las condiciones del medio que afectan a la salud de las patas y pies de las vacas lecheras. Se ha tratado también de entender mejor el impacto de los diferentes tipos de suelo en la movilidad de las vacas. Se muestran a continuación algunos de las conclusiones a las que han llegado Jeff rushen, Anne-Marie de Pasillé y Pauline Bilodeau, investigadores del bienestar y comportamiento de los animales, en un estudio subvencionado por los Productores de leche de Canadá, El Consejo de Investigación en Ciencias Naturales de Canadá, la Federación de productores de leche de Québec y el Agricultura y Agroalimentaria de Canadá.

Hormigón seco y hormigón húmedo.

El hormigón húmedo cubierto de lodo y de estiércol implica una reducción en la velocidad de desplazamiento del 7%, y un riesgo de resbalones 3 veces mayor si lo comparamos con el hormigón seco. Éste es uno de los problemas que más a menudo se presenta en los establos. Se deduce pues que el suelo debe estar lo más limpio y seco posible con el fin de facilitar los desplazamientos de los animales y de reducir el riesgo de heridas. Es esencial pues, drenar bien estos suelos. Los suelos húmedos, además, aumentan los riesgos de cojeras ya que incrementan el riesgo de transmisión de las bacterias responsables de infecciones de pezuñas. Además reducen la dureza de las pezuñas y aumentan su susceptibilidad al desgaste y a las heridas. En efecto, los investigadores han observado que las pezuñas que permanecen en agua durante 12 horas ven su peso aumentado en un 2%. Además se reduce su dureza entre un 10 y un 20%. Al practicar un examen a un grupo de vacas con un mes de intervalo se comprueba que en el segundo examen, las vacas que tenían las pezuñas más blandas en el primer examen, sobre todo a nivel de planta, tenían más erosión a nivel del talón. Las pezuñas húmedas son más susceptibles a la rotura y a las heridas que las pezuñas secas.

Comparación del hormigón liso con la alfombra de caucho tipo ANIMAT.

Se ha comparado un suelo de hormigón liso con un suelo cubierto de alfombra de caucho tipo Animat. Esta alfombra posee una superficie rugosa y ofrece una fricción y resistencia interesantes. El estudio demuestra que las vacas se desplazan un 8% más rápido y resbalan menos sobre la alfombra de caucho. El 70% de las vacas que caminan sobre el hormigón resbalan al menos una vez frente al 20% que lo hace con la alfombra de caucho. La diferencia entre los revestimientos es más considerable cuando las vacas tienen que girar una esquina o atravesar un obstáculo. Cuando las vacas caminan por el hormigón, los cuidadores tienen que hostigarlas para que continuen la marcha. Con el recubrimiento de caucho sólo el 70% de las vacas deben ser azuzadas para hacerlo. Se puede deducir que mejorando la calidad del recubrimiento se pueden reducir los costes del manejo de los animales.

Aumentar el grado de compresibilidad o flexibilidad del suelo.

Se ven muchos establos que rayan el suelo para aumentar el grado de fricción. Aunque las caídas se reducen, las vacas siguen desplazándose sobre una superficie dura. ¿Tiene la compresibilidad de la superficie del suelo un impacto importante sobre la movilidad de las vacas?. Para responder a esta cuestión, se ha comparado el hormigón liso y las alfombras de caucho, ambos impregnados con un recubrimiento que ofrece un interesante grado de fricción. Los resultados sugieren que el nivel de compresibilidad de un suelo tiene un impacto más importante sobre la velocidad de desplazamiento que su grado de fricción. Es importante recordar que un suelo debe ofrecer al mismo tiempo una fricción suficiente, así como cierto grado de flexibilidad o compresibilidad.

En buenas condiciones y libre de obstáculos.

La cualidad y la integridad de la superficie del suelo son también factores a tener en cuenta. Las vacas que se desplazan en superficies irregulares, rajadas o con agujeros tienen más riesgos de tener hemorragias en sus pezuñas. El equipo de investigadores anima a los productores a poner especial atención en la elección del recubrimiento del suelo y a elegir el que mejor se adapte a las necesidades de sus animales.

Conclusiones.

  • Un suelo limpio, compresible y que no resbale mejora la movilidad y la velocidad de desplazamiento de las vacas, reduciendo el riego de heridas provocadas por caídas y pasos en falso.
  • Un establo confortable reduce el tiempo que la vaca pasa de pie y podría disminuir el riesgo de cojeras.
  • Una superficie bien drenada protege las pezuñas de la humedad, que las hace más blandas y susceptibles al desgaste, a las heridas y a la transmisión de bacterias.
  • Las superficies irregulares y con agujeros provocan desigualdad en el reparto del peso en la pezuña y por lo tanto, lesiones. Además, hay más riego de sufrir derrames.
  • Un suelo limpio, seco y cómodo en la sala de espera tiene efectos beneficiosos en la salud de pies y patas.
  • Un suelo más flexible o compresible en los comederos aumenta el tiempo que se pasa en ellos y favorece el consumo de materia seca.